martes, 11 de diciembre de 2012

Necesitaba desahogarme, y sé que nadie me va a leer. ¿Sabes esa sensación de que todo va bien y que nada malo va a pasar? ¿Que tienes una estabilidad que te permite ser feliz sin miedo a que los que te rodeen se marchen de tu lado? Yo la tenía, y digo tenía porque ahora tengo miedo. ¿De qué? De quedarme solo. Soy una persona que necesita cariño, mimos, muchos. Las personas que se han convertido en el centro de mi vida se van a ir de mi ciudad, no voy a poder verles cada día. Esas personas que son las causantes de mis sonrisas se irán. ¿Quiénes son? Lusi y Letu, las cuales puede que se vayan a estudiar a Madrid, a 600 km de mí. Por otra parte, mi vida no es lo que era desde hace una semana, ¿por qué? Porque no puedo proporcionarle la felicidad a la persona que amo. Sé que se está cansando de mí, de mi forma de ser, de mis berrinches sin sentido. El problema es que yo nunca me había enamorado tanto de nadie, NUNCA, y ahora tengo miedo de que no estemos juntos, de no poder disfrutar de él, sus ojos, su sonrisa y su forma de ser. Vale, sí, discutimos ¿Y qué? Lo hacen todas las parejas. Pero lo amo, con fuerza, y me jode muchísimo no poder hacerle feliz y amargarle los días. Es la primera vez que me tiro a la piscina, sin salvavidas, hacia una relación que por una vez en mi vida, es duradera, le veo como el padre de mis hijos, no necesito de nadie más. Es la persona idónea para mí y puede que se termine, para siempre, y por eso tengo miedo. Sé que si esto se acaba, voy a sufrir mucho, muchísimo, más que eso. Sí, llamadme exagerado pero tengo dependencia de él y no creo que volviese a creer en el amor hasta dentro de mucho tiempo, incluso años. Yo soy feliz a su lado y no quiero que esto termine, jamás.

viernes, 6 de julio de 2012

La distancia provocada por Twitter.

Este es un tema vigente en nuestros días, la distancia. Las redes sociales son páginas web que nos permiten relacionarnos con gente de todo el mundo e interaccionar con ellas. Vas conociendo a gente estupenda de numerosas partes del mundo y empiezas a cogerles cariño, pero todo se complica cuando realmente deseas verles con toda tu alma y no puedes por culpa de la distancia. En esos momentos te das cuenta de que no tienes la edad suficiente para poder desplazarte sin problemas y conocer a esa gente que ocupa una parte de tu corazón, que desearías que estuviesen a tu lado, ya que son personas que te escuchan y te comprenden, no como la mayoría de las personas de tu ciudad.
Twitter ha sido una de esas redes sociales que me ha permitido conocer a numerosas personas que ahora son importantes en mi vida, personas que me escuchan, que me hacen reír, personas increíbles que no puedo ver todos los días o que ni siquiera he podido conocer en persona, pero que en un futuro intentaré conocer con todas mis fuerzas.
En esa gran infinidad de personas, me gustaría destacar a dos personas: Una de ellas es @DaveDestruction, al cual he podido ver en varias ocasiones, aunque no todas las que me hubiese gustado. Mi chico de Ribeira es tonto, tonto con ganas, una persona que siempre me alegra, que se da cuenta cuando estás mal e intenta subsanarlo de cualquier forma, una persona que es capaz de superponer tu bienestar al de él, una persona que realmente merece la pena, y gracias a la Ley de Murphy, vive a un tren de mi. La otra persona que ha conquistado mi corazón es mi princesa @SaritaLoveable, a la cual no he podido conocer aún aunque lo intentaré, esa personita que está ahí, con la que no te aburres, una mujer de los pies a la cabeza, con una gran belleza tanto interior como exterior y una tremenda voz. Mi zamorana, mi princesa, a la cual le puedo pedir opinión sobre cualquier cosa, sé que me ayudará y que no me pondrá pegas. Es una personita que siempre me anima cuando me deprimo por cualquier tontería, una personita fuerte pero frágil. Recuerda, princesa, que voy a estar ahí siempre que pueda, exclusivamente para ti.
Y, ¿Qué es lo que me impide ser una persona completa? La distancia, la cual no me permite abrazarles todos los días.

jueves, 5 de julio de 2012

La superficialidad.

Este es uno de los temas que me gustaría tratar en mi blog: la superficialidad. ¿Por qué? ¿Qué es una persona bella realmente? ¿Acaso no tenemos gustos diferentes? Yo soy una persona poco superficial, y los que me conocen, lo saben. Vale, debe de haber un mínimo de físico para que te guste una persona, pero esto no lo es todo. A mi me enamora más una personalidad atrayente, una personalidad cariñosa, una personalidad que me trate bien, que una cara bonita. ¿De qué sirve realmente estar con una persona que tenga una buena fachada y una mierda de fondo? ¿Sirve para aparentar? ¿Para ser mejor persona? ¿Acaso vas a estar bien con una persona guapa pero que no te comprenda? ¿Con una persona que no te cuida? ¿Que no te trata como te mereces? Pues no, y lo sabéis. Todos queremos tener a nuestro lado a esa persona que te comprenda, que te cuide, que te mime, en quien apoyarte cuando estás mal, esa persona cariñosa y atenta. ¿Y por qué una persona que tenga peor físico que otra tiene que tener complejos? Sabéis la respuesta: La sociedad. La sociedad es la causante de que todos tengamos complejos ya que no llegamos a los ideales de belleza. Pero realmente, ¿De qué sirve tener complejos? Para nada, no sirve para nada, sólo para amargarnos, por eso he aprendido a dejarlos atrás y a darme cuenta de que soy como soy, que el que me quiera, me va a querer cuando soy yo mismo. Todos queremos eso, pero la cosa es encontrar a esa persona perfecta para ti, a esa media naranja, pero aunque sea difícil encontrarla, ya sabéis, el que busca, encuentra.

La fugacidad de la vida.

Pensaréis que coño le ha dado al loco este para escribir sobre la muerte. Hoy he ido a un entierro, al entierro del marido de mi abuela, el cual no es mi abuelo, y me ha dado por escribir esta entrada. Realmente, somos una mierda dentro de este mundo, podemos morir de un momento a otro, pueden pasar un montón de cosas que quizás nos arrebaten la vida. En estos momentos, podemos dejar de respirar, que te de un infarto o que caiga un avión encima de tu casa. La muerte es imprecisa, nunca sabemos cuando va a llegar realmente. En cuanto a lo que quiero que hagan mis familiares cuando fallezca, quiero que donen mis órganos, ya que le pueden servir a cualquier persona enferma, y no quiero que me entierren, no quiero que gasten dinero en un muerto, ya que dará igual que esté cómo en un ataud acolchado, en uno cochambroso o si me queman. Realmente, prefiero morir incinerado, no le causo problemas a nadie y no se tienen que gastar una gran cantidad de dinero para realizarlo, cero problemas. Al fin y al cabo, no somos nada comparado con el mundo.

Comienzo el blog.

De esto que tienes mucho tiempo libre y dices: ¿Por qué no hacemos un blog? Y aquí estoy, escribiendo la primera entrada de un blog que no sé si tendrá mucho futuro, el cual será usado para desahogarme y mostrar mis opiniones y poco más.